{"id":3019,"date":"2026-05-01T09:58:49","date_gmt":"2026-05-01T14:58:49","guid":{"rendered":"https:\/\/labdeletras.com\/?post_type=short_story&#038;p=3019"},"modified":"2026-05-01T10:39:38","modified_gmt":"2026-05-01T15:39:38","slug":"el-trato","status":"publish","type":"short_story","link":"https:\/\/labdeletras.com\/en\/short-stories\/el-trato\/","title":{"rendered":"El trato"},"content":{"rendered":"<p>La noche que Fredo lleg\u00f3 a mi casa, hubo un silencio. Sent\u00ed un frio lento y serpenteante desde la nuca hasta las rodillas: no pude evitar temblar.<\/p>\n\n\n\n<p>Record\u00e9 el inicio de mi carrera en el boxeo, pelea tras pelea logr\u00e9 reivindicar mi vida, record\u00e9 la muerte de mi padre, el sufrimiento de aquel viejo exiliado de su patria. Un coraz\u00f3n traicionado por su gente, falsas acusaciones, pleitos pol\u00edticos y un hermano que conoc\u00eda el mayor de sus pecados. Las palabras llegaron a o\u00eddos incorrectos, mi padre no fue un buen hombre, eso es seguro, sin embargo, nunca le hizo nada malo a nadie, no como yo, que conoc\u00ed la muerte desde todos los \u00e1ngulos, como un camar\u00f3grafo experto jugando con los planos. Padec\u00ed la muerte como una maldici\u00f3n y hubo noches que intent\u00e9 extender ese dolor hacia otros. Por fortuna, me salv\u00e9 a tiempo, dilu\u00ed esa condena y busqu\u00e9 otras formas de habitar el mundo. Esto me pasa seguido, me pierdo en mis pensamientos, me hundo en mis recuerdos y el tiempo pasa despacio, no s\u00e9 por qu\u00e9 escribo esto, justo ahora con las gotas de sudor empapando estas hojas. Siento que debo hacerlo, dejar en el mundo esto como un recordatorio de que yo tambi\u00e9n tengo una voz, de que no siempre hablaron los pu\u00f1os por m\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>El tiempo se acorta, recuerdo el sonido del timbre, la forma peculiar que ten\u00eda el gordo Fredo de tocar la puerta. Me gustaba llamarlo Fredo, siempre pensaba en formas de manipular los nombres para que su sonoridad me recordara esa tierra que nunca conoc\u00ed. Su nombre real era Fredy, pero a nadie le importa. La primera vez que nos presentamos Fredy desapareci\u00f3, se convirti\u00f3 para siempre en Fredo, mi amigo, el hombre que crey\u00f3 en m\u00ed, que me entreg\u00f3 por primera vez un par de guantes. A\u00fan en mi casa, guardo ese par de manos acolchonadas que me dieron tantas alegr\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa noche Fredo lleg\u00f3 con una sonrisa temblorosa y un sobre de manila en la mano. Le abr\u00ed la puerta, no profiri\u00f3 ning\u00fan saludo, solo me dijo:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list list-em-dash\">\n<li>Esto es algo especial, creo que esto puede cambiarnos la vida, trae una botella, vamos a celebrar.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>No s\u00e9 por qu\u00e9 el cuerpo siente cosas sin que el cerebro las comprenda inicialmente o si el cerebro de forma inconsciente env\u00eda esas se\u00f1ales al cuerpo sin que uno se termine por enterar. No entiendo mucho de esas cosas, a veces me siento ajeno de mi propio cuerpo, siento que mi cerebro y mi cuerpo act\u00faan de manera independiente en ocasiones, lo digo porque a veces esas acciones me han salvado la vida y, tambi\u00e9n, han estado a punto de arruinarla.<\/p>\n\n\n\n<p>Una noche beb\u00ed de m\u00e1s, mi padre me hab\u00eda llevado al l\u00edmite por una llamada, me hab\u00eda dicho cada una de las cosas que me remord\u00edan el alma y en su tono acusatorio, derrumb\u00f3 cada una de mis defensas y me dej\u00f3 expuesto como una herida fresca, listo para los coyotes de la noche. No quiero recordarlo, no quiero revivir la culpa en este momento, esa noche arruin\u00e9 un par de vidas.<\/p>\n\n\n\n<p>Mis manos eran dos ca\u00f1ones, Fredo lo not\u00f3 cuando me vio entrenar en un gimnasio, a\u00f1os despu\u00e9s de haber salido de la c\u00e1rcel. Ese gordo ten\u00eda buen ojo y muchos contactos, me present\u00f3 la gente correcta, me acogi\u00f3 como el hermano que nunca tuve, entren\u00e9 duro, dediqu\u00e9 mi vida a esto. Noche tras noche, pelea tras pelea, me gan\u00e9 mi puesto, con sangre y sudor. Llor\u00e9, cuando una noche de diciembre en ese estadio reci\u00e9n construido escuch\u00e9 los v\u00edtores del p\u00fablico, gritando mi nombre.<\/p>\n\n\n\n<p>Fredo se volvi\u00f3 mi manager por as\u00ed decirlo, \u00e9ramos familia. Nunca dud\u00e9 de ninguna de sus ideas, yo siempre fui muy lento para esos temas, pero, esa noche algo hab\u00eda cambiado, su tono era distinto, su mirada nerviosa y su dedo temblaba al reposar el sobre de manila sobre la mesa de vidrio.<\/p>\n\n\n\n<p>Dio muchos rodeos, habl\u00f3 de los beneficios, de la posibilidad de que fuera mi pelea de retiro, de que el dinero era incre\u00edble, que esto que lo otro. Abr\u00ed el sobre.<\/p>\n\n\n\n<p>Ten\u00eda una foto de un joven m\u00e1s o menos 10 a\u00f1os menor que yo, una promesa, hablaba sobre su experiencia, sobre su exaltado ego y sus comentarios pol\u00e9micos. En negrilla y resaltado dec\u00eda lo siguiente:<\/p>\n\n\n\n<p>Nadie lo quiere vivo, molest\u00f3 la gente incorrecta, ac\u00e1balo en el tercer asalto.<\/p>\n\n\n\n<p>No entend\u00eda muy bien, \u00bfpor qu\u00e9 estaba resaltado? Segu\u00ed leyendo y lo entend\u00ed todo, el papel dec\u00eda:<\/p>\n\n\n\n<p>Todo est\u00e1 arreglado, los guantes tendr\u00e1n lo suyo, el \u00e1rbitro har\u00e1 la vista gorda&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>Dej\u00e9 de leer, se me aceler\u00f3 el coraz\u00f3n, mir\u00e9 a Fredo, sudaba a c\u00e1ntaros. Yo tambi\u00e9n empec\u00e9 a sudar, mir\u00e9 el caj\u00f3n donde guardaba aquellos guantes. Solo pude decir:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list list-em-dash\">\n<li>No lo har\u00e9.<\/li>\n\n\n\n<li>Tienes que hacerlo, esta gente es peligrosa, no tenemos opci\u00f3n &#8211; dijo Fredo con esos ojos temblorosos.<\/li>\n\n\n\n<li>Dije que no. No matar\u00e9 un ni\u00f1o ni por todo el dinero del mundo.<\/li>\n\n\n\n<li>Ya lo acept\u00e9, Jhonny, est\u00e1n afuera, la pelea es en tres horas, no tuve opci\u00f3n. El trato es este: es \u00e9l o nosotros.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>Me sent\u00ed aturdido, delirante, no sab\u00eda c\u00f3mo reaccionar, me beb\u00ed el trago de la botella directamente.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list list-em-dash\">\n<li>Tiene que haber otra opci\u00f3n, quiz\u00e1s avisar a la polic\u00eda, escapar, no s\u00e9. Mierda, Fredo, \u00bfpor qu\u00e9 aceptaste?<\/li>\n\n\n\n<li>Jhonny, puta vida, no es un juego, son nuestras vidas, esa gente no se anda con juegos, la vida es as\u00ed, nos toc\u00f3 a nosotros, no se le dice que no a esa gente. A esa gente no, Jhon.<\/li>\n\n\n\n<li>Yo soy el que cargar\u00e1 con todo esto, ir\u00e9 a la c\u00e1rcel, regresar\u00e9 a ese hueco, mi reputaci\u00f3n, mi vida, todo se ir\u00e1 a la mierda.<\/li>\n\n\n\n<li>Me lo debes, Jhonny.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>Esas palabras me dejaron helado, sent\u00ed ese fr\u00edo que quema, lo viv\u00ed en todo mi cuerpo, en toda mi sangre. Agach\u00e9 la cabeza, me levant\u00e9 de la silla, sub\u00ed a mi alcoba un momento. Baj\u00e9 y tom\u00e9 mi chaqueta, salimos de la casa.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list list-em-dash\">\n<li>Gracias, Jhonny.<\/li>\n\n\n\n<li>No me toques, v\u00e1monos.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>Llegamos a un viejo antro clandestino, le hab\u00edan ofrecido mucho dinero al chico para que aceptara pelear all\u00ed. Me encerr\u00e9 en el ba\u00f1o, llam\u00e9 a mi padre. No contest\u00f3. Esos tipos no dejan de golpear la puerta, debo salir. No volver\u00e9 a la c\u00e1rcel, al menos no por esto, tal vez regrese a mi vieja patria en otros sue\u00f1os. Tal vez, no lo s\u00e9.<\/p>","protected":false},"featured_media":0,"template":"","meta":{"_acf_changed":true,"_uag_custom_page_level_css":"","site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","ast-disable-related-posts":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"set","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}}},"contest_year":[25],"contest_category":[29],"class_list":["post-3019","short_story","type-short_story","status-publish","hentry","contest_year-25","contest_category-libre"],"acf":[],"uagb_featured_image_src":{"full":false,"thumbnail":false,"medium":false,"medium_large":false,"large":false,"1536x1536":false,"2048x2048":false,"trp-custom-language-flag":false},"uagb_author_info":{"display_name":"llorenc.m.h@protonmail.com","author_link":"https:\/\/labdeletras.com\/en\/author\/"},"uagb_comment_info":0,"uagb_excerpt":"La noche que Fredo lleg\u00f3 a mi casa, hubo un silencio. Sent\u00ed un frio lento y serpenteante desde la nuca hasta las rodillas: no pude evitar temblar. Record\u00e9 el inicio de mi carrera en el boxeo, pelea tras pelea logr\u00e9 reivindicar mi vida, record\u00e9 la muerte de mi padre, el sufrimiento de aquel viejo exiliado&hellip;","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/labdeletras.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/short_story\/3019","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/labdeletras.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/short_story"}],"about":[{"href":"https:\/\/labdeletras.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/short_story"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/labdeletras.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3019"}],"wp:term":[{"taxonomy":"contest_year","embeddable":true,"href":"https:\/\/labdeletras.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/contest_year?post=3019"},{"taxonomy":"contest_category","embeddable":true,"href":"https:\/\/labdeletras.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/contest_category?post=3019"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}