{"id":3029,"date":"2026-05-01T09:58:49","date_gmt":"2026-05-01T14:58:49","guid":{"rendered":"https:\/\/labdeletras.com\/?post_type=short_story&#038;p=3029"},"modified":"2026-05-01T10:39:38","modified_gmt":"2026-05-01T15:39:38","slug":"la-edad-del-agua","status":"publish","type":"short_story","link":"https:\/\/labdeletras.com\/en\/short-stories\/la-edad-del-agua\/","title":{"rendered":"La edad del agua"},"content":{"rendered":"<p>Hab\u00eda una vez, no hace mucho tiempo, una hermosa ni\u00f1a llamada Jade; viv\u00eda con su abuelo Dario, no por algo grave, ni porque alguien lo haya decidido con drama, solo as\u00ed era y ya. La casa del abuelo no era parecida a las dem\u00e1s casas, quedaba lejos de los ruidos externos, no hab\u00eda gritos, personas desesperadas por ser productivas en su d\u00eda a d\u00eda, la casa del abuelo era paz y llena de amor.<\/p>\n\n\n\n<p>El abuelo llevaba seguido a Jade a un lago cercano, no hablaban mucho, solo se sentaban, miraban el agua cristalina, sent\u00edan el viento en su cabello y escuchaban el sonido de los p\u00e1jaros; a veces lanzaban piedras, el lago respond\u00eda con c\u00edrculos lentos. Jade amaba estar all\u00ed, ver ese verde tan resplandeciente de los \u00e1rboles y dem\u00e1s cosas alrededor de un lago tan precioso le daba paz, y m\u00e1s estar con su abuelo era lo \u00fanico que necesitaba en su vida. Con el tiempo esa ni\u00f1a creci\u00f3, sin apuro, probando colores, gestos nuevos, versiones de s\u00ed misma. El abuelo, sin entender exactamente qu\u00e9 pasaba, nunca preguntaba cu\u00e1nto durar\u00edan esas etapas, solo se quedaba y eso bastaba.<\/p>\n\n\n\n<p>Los d\u00edas del abuelo y Jade eran tranquilos: cocinar galletas, limpiar la casa, cuidar las flores, ir al lago y a veces, con un poco de drama, el abuelo acompa\u00f1aba a Jade en sus crisis existenciales. Todo era hermoso, pero a veces no todo se puede quedar as\u00ed para siempre\u2026 Los a\u00f1os pasan, el tiempo sigue su camino, unas vidas se despiden mientras otras empiezan a florecer.<\/p>\n\n\n\n<p>Un d\u00eda el abuelo, en su mecedora, decidi\u00f3 cerrar los ojos y esta vez no los abri\u00f3 para levantarse. No dijo adi\u00f3s, pero Jade lo entendi\u00f3 todo. Pens\u00f3 en llamarlo, pero algo dentro de ella supo que ya no iba a responder. Las l\u00e1grimas ca\u00edan silenciosamente, ya que las despedidas no se dicen, solo se sienten.<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s vino la mudanza. La casa de los padres ten\u00eda paredes limpias pero ning\u00fan sitio donde sentir la comodidad de un hogar. Jade iba y ven\u00eda sin que nadie notara demasiado su presencia. Empez\u00f3 a mirar otras vidas que parec\u00edan avanzar y lograr; ella sent\u00eda que caminaba con un retraso invisible. Su vida cambi\u00f3, solo era de la casa al colegio y del colegio a la casa, sin recibir algunas palabras de sus padres o un abrazo. Dicen que cuando no te encuentres debes volver a tu lugar de origen; eso hizo ella\u2026 volvi\u00f3 a su preciado lago. Cuando volvi\u00f3 el agua ya no devolv\u00eda reflejos, el olor era otro; entre basura encontr\u00f3 un sombrero viejo, era de su abuelo. Volvi\u00f3 m\u00e1s veces, tal vez a organizar un poco de lo que quedaba en ese lago. Entendi\u00f3 que no todo se recupera, pero algunas cosas se cuidan aunque est\u00e9n heridas.<\/p>\n\n\n\n<p>El lago no volvi\u00f3 a ser el mismo, pero sigui\u00f3 siendo lago, hasta que un d\u00eda, sentada a la orilla tirando suavemente piedras, escuch\u00f3 una voz. Esa voz era igual a la de su abuelo, que le estaba diciendo que todo estar\u00eda bien. Ella no pod\u00eda creer lo que escuchaba. Cada que esa voz sonaba el lago hac\u00eda peque\u00f1os c\u00edrculos. Jade, aterrorizada y a la vez sorprendida, empez\u00f3 a hablar con esa voz. Sinti\u00f3 tanta alegr\u00eda como hace tiempo no lo hac\u00eda. Hablaron por horas; Jade le contaba de su nueva vida, que no era tan buena, pero no se quejaba demasiado. La voz respond\u00eda y hac\u00eda silencio cuando ella hablaba. Pasaron los d\u00edas, Jade iba m\u00e1s seguido, empez\u00f3 a faltar al colegio para estar en el lago escuchando a su abuelo.<\/p>\n\n\n\n<p>Los profesores se dieron cuenta de sus tantas faltas al colegio y llamaron a los padres, que b\u00e1sicamente no hicieron nada; estaban muy sumergidos en su trabajo y su rutina de d\u00eda a d\u00eda. Jade segu\u00eda en lo suyo en su lago, pero se ve\u00eda m\u00e1s demacrada; no estaba comiendo ni durmiendo, solo pensaba en el lago. El padre, que nunca le prest\u00f3 atenci\u00f3n a los comportamientos de Jade, se dio cuenta\u2026 se sinti\u00f3 culpable. Su hija estaba ojerosa y en los huesos. Decidi\u00f3 llevarla al hospital y las noticias no eran buenas.<\/p>\n\n\n\n<p>Jade empez\u00f3 a padecer de esquizofrenia. La tuvieron que internar. Pasaron demasiados d\u00edas, llegando a meses, pero Jade no mejoraba, solo preguntaba por su abuelo. Su estad\u00eda en ese lugar era insoportable. Ella solo quer\u00eda estar con su abuelo. Despu\u00e9s de mucho tiempo, con tratamientos, paciencia y amor, ella fue mejorando. No cambi\u00f3 el amor por su abuelo; lo que cambi\u00f3 fue la manera en que ella miraba al mundo\u2026 Su mam\u00e1 sigui\u00f3 siendo la misma, pero eso ya no importaba.<\/p>\n\n\n\n<p>Jade volvi\u00f3 muchas veces al lago, ya no buscando voces, sino silencio. Entendi\u00f3 que algunas personas no desaparecen, se quedan viviendo en las cosas que nos ense\u00f1aron a amar.<\/p>","protected":false},"featured_media":0,"template":"","meta":{"_acf_changed":true,"_uag_custom_page_level_css":"","site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","ast-disable-related-posts":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"set","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}}},"contest_year":[25],"contest_category":[28],"class_list":["post-3029","short_story","type-short_story","status-publish","hentry","contest_year-25","contest_category-juvenil"],"acf":[],"uagb_featured_image_src":{"full":false,"thumbnail":false,"medium":false,"medium_large":false,"large":false,"1536x1536":false,"2048x2048":false,"trp-custom-language-flag":false},"uagb_author_info":{"display_name":"llorenc.m.h@protonmail.com","author_link":"https:\/\/labdeletras.com\/en\/author\/"},"uagb_comment_info":0,"uagb_excerpt":"Hab\u00eda una vez, no hace mucho tiempo, una hermosa ni\u00f1a llamada Jade; viv\u00eda con su abuelo Dario, no por algo grave, ni porque alguien lo haya decidido con drama, solo as\u00ed era y ya. 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